Cada vez cobran más popularidad los productos que incluyen técnicas artesanales en sus procesos de producción, no sólo por la experiencia que le brindan al consumidor, sino también por la creciente conciencia social y ambiental que está en auge y que motiva la compra de propuestas con el valor que sólo los productos hechos a mano pueden brindar. Esto presenta una invaluable oportunidad para todos los maestros artesanos con los que cuenta América Latina. Si bien es cierto que tiempo atrás se fueron perdiendo sus técnicas ancestrales, es ahora cuando se presenta la oportunidad ideal para su recuperación. Sin embargo, hay conocimientos y estrategias de difícil acceso para estas comunidades de artesanos, los cuales si son bien implementados pueden incrementar considerablemente la competitividad de los productos. Estos conocimientos pueden ser encontrados a través de los diseñadores e investigadores quienes tienen el acceso, la formación y la capacidad de trasladar la información a los artesanos de tal forma que las propuestas generadas sean de aún más valor con el potencial de penetrar el mercado global.