Autor(es): César Castañeda Salguero
Palabras clave: Ciudades, Colapso, Períodos mayas, Proceso, Territorio
Instituto: Icesh
Año: 2017
Tipo de documento: Artículo científico
Tipo de revista: Revista indexada y revisada por pares
Nombre de revista: Revista Eutopía
Volumen: 2
Número: 3
Páginas: 43-102
DOI: https://doi.org/10.36631/
Resumen:
En este artículo se interpretan las principales características de la interacción de las sociedades prehispánicas del actual territorio guatemalteco con la naturaleza. Evidencias fisiográficas y florísticas sugieren que los pobladores del período Preclásico, específicamente del área cultural El Mirador en el norte de Petén, se establecieron en bosques altos cercanos a lagunas, localizadas en las partes bajas. La utilización de la cal entre 800 y 600 a. C. facilitó la realización de construcciones monumentales, aumentó el crecimiento poblacional y la producción de cultivos, y al mismo tiempo agudizó la deforestación, la erosión del suelo, y la contaminación y el deterioro de las lagunas. Hacia el año 150, la relación antagónica entre la sociedad y la naturaleza había progresado a un grado crítico y las antiguas lagunas se habían convertido en pantanos. El sistema social colapsó, los sitios fueron abandonados y los pobladores se trasladaron a áreas cercanas con mejores condiciones de vida, con lagunas no deterioradas a su alrededor, como Tikal y Uaxactún, lo que dio inicio al período Clásico. Posteriormente, varias ciudades como Ceibal y Cancuén, fueron construidas en las riberas de ríos. Hubo avances científico-tecnológicos, de organización social y un aumento en construcciones monumentales. Sin embargo, debido a la relación antagónica sociedad-naturaleza, las nuevas lagunas fueron progresivamente contaminadas, y al final del Clásico el sistema social colapsó y los sitios fueron abandonados. Al inicio del Posclásico los pobladores se dispersaron a diferentes regiones donde formaron señoríos con características culturales y territorio propios; se dio una transición a una etapa social que probablemente presentaba mejores condiciones de vida a los labriegos y que estableció una nueva relación de equilibrio sociedad-naturaleza. Estas fueron las condiciones en las que los españoles encontraron a los habitantes de Guatemala en 1524.