La apuesta institucional por la investigación formal y la proyección social en la disciplinas de la arquitectura el diseño en la Universidad Rafael Landívar (URL) se remonta al año 2000. Es en el acta número 10-2000 del trece de octubre del año dos mil, donde el Consejo Directivo aprueba la creación del Instituto de Investigación y Proyección Social (Indis), que inició sus labores en enero del 2001. El instituto opera originalmente en la Facultad de Arquitectura y Diseño, como una iniciativa dentro del proceso de renovación curricular para responder a la necesidad de contar con una unidad encargada para el manejo de proyectos y la investigación de la Facultad de Arquitectura y Diseño. El nombre inicial adoptado era el de «Instituto de Investigación y Proyección Social». Es con la creación de la Dirección de Investigación, ahora Vicerrectoría de Investigación y Proyección, que el nueve de noviembre del dos mil quince de acuerdo a la resolución de Rectoría número 38-15, se aprueba el cambio de nombre a «Instituto de Investigación y Estudios Superiores en Arquitectura y Diseño». Desde su génesis, el trabajo del Indis con la Vicerrectoría Académica, específicamente con la Facultad de Arquitectura y Diseño, ha consolidado un modelo para conocer mejor la forma de insertar los problemas de la sociedad a la universidad. En otras palabras, llevar la realidad a la academia, donde ha logrado la generación de conocimiento, el desarrollo de respuestas integrales y además, la participación y acompañamiento del instituto en <investigación acción». En esa misma línea y como referente, el documento de la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (Ausjal, 1995) sobre el «Desafío de América Latina y propuesta educativa», que caracteriza el contexto latinoamericano en cuanto a las necesidades de investigación transformadora, dice: Hoy la acumulación de capital y la atracción de inversiones depende cada vez menos de la cantidad de recursos naturales y de fuerza de trabajo que tenga un país. La clave está en la acumulación tecnológica basada en la intensidad del conocimiento. Un país no se desarrolla porque tenga muchos recursos naturales y mano de obra barata, sino por el talento humano expresado en ciencia, tecnología y organización. El elemento fundamental es la capacidad del talento humano para producir valor agregado (p. 20). (…) La investigación de problemas específicos del país, la aplicación de soluciones adaptadas, las pasantías en empresas y el trabajo en sectores más abandonados son algunos de los aspectos que dan realismo y contenido social y nacional a los títulos universitarios.